Cuando una parte del cuerpo es separada del mismo por un accidente o trauma se conoce médicamente como amputación, las amputaciones dejan consecuencias definitivas en los cuerpos de las personas con grandes limitaciones que son irreparables aún con las tecnologías más avanzadas de biónica y cibernética. Afortunadamente desde 1960 se comenzaron a tratar las amputaciones por medio de la microcirugía que permite devolver la circulación y la vida a una parte amputada conectando las arterias nervios , venas…. etc. con la ayuda del microscopio operatorio; permitiendo resultados sorprendentes. En teoría casi cualquier parte que haya sido amputada (separada accidentalmente del cuerpo) puede ser puesta de nuevo en su posición original, siempre y cuando sea técnicamente posible, los beneficios sean mayores que las desventajas, y los resultados finales sean mejores que la reconstrucción con otros métodos menos complejos. Se han descrito reimplantes de cuero cabelludo, orejas, nariz, labios, cara, pene, piernas, pies, antebrazos manos y dedos. El uso de reimplantación es corriente en muchos centros médicos del mundo en especial para manos y dedos, campos en los que se ha logrado gran desarrollo, el éxito de los reimplantes varía según la experiencia de cada centro.

Si se dan las condiciones ideales de tiempo, disponibilidad, y el paciente se encuentra en buenas condiciones para soportar la operación, también es importante el mecanismo de lesión. Una amputación por machacamiento, arrancamiento, después de seis horas, con pacientes debilitados o con múltiples heridas no se considera apta para reimplantar.

 

* No existe garantía absoluta de resultados, ya que estos pueden variar según el paciente.