Los procedimientos más comunes en cirugía reconstructiva de la extremidad inferior son aquellos destinados a reparar traumatismos con exposición ósea. Las técnicas modernas han mejorado de forma importante la capacidad del cirujano de restaurar la función y apariencia, incluso en daños severos.

 

Entre las técnicas empleadas por cirujanos plásticos están:

  • Injertos: La transferencia de piel, hueso, nervios, y otros tejidos de una parte sana del cuerpo para reparar la parte dañada.
  • Cirugía de colgajos: la movilización de piel con tejido subcutáneo, vasos sanguíneos, y músculo o hueso de otra parte del cuerpo hasta el lugar que ha sufrido el traumatismo.

En muchos casos, la cirugía puede restaurar de forma significativa la sensibilidad y función de la zona dañada. Sin embargo la recuperación puede llevar meses, y generalmente se necesita un periodo fisioterapia y rehabilitación.

 

* No existe garantía absoluta de resultados, ya que estos pueden variar según el paciente.